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Remedios caseros

Espanta los mosquitos sembrando estas plantas

Es posible alejar estos insectos si sembramos y consumimos algunos productos naturales

  • Por María Benedetti/ Especial para Por Dentro
  • 21 OCT. 2017 - 08:00 AM
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Hay ciertos repelentes que se pueden consumir como teses. (Archivo)
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La biodiversidad es uno de los factores más importante para eliminar mosquitos de nuestro entorno. Cualquier veneno que utilicemos en el entorno natural (desde los yerbicidas, hasta la mayoría de los repelentes comerciales de mosquitos) eventualmente debilitan la compleja red de vida que mantienen el balance del mundo natural. En este caso, nuestros aliados más fieles son las aves, murciélagos, lagartijos, sapos, coquíes, insectos carnívoros y hasta los seres invisibles que habitan nuestros suelos, aguas y cuerpos humanos. Para parafrasear un refrán de infinita sabiduría: Es mejor prevenir (fortalecer) que tener que remediar (envenenar).

Nos urge sembrar cerca de hogares y escuelas árboles efectivos como repelente de mosquitos. Los más reconocidos por la ciencia son nuestro mamey nativo (Mammea americana) y desde la India, el nim (Azadirachta indica) y su pariente el alelaila o paraíso (Melia azadarach). Estas especies de sumo valor medicinal han servido por miles de años como insecticidas y como setos vivos para ahuyentar diversas especies de mosquitos y otros insectos indeseables en los cultivos tropicales.  También podríamos colaborar con estos árboles para desarrollar repelentes de mosquitos y hasta insecticidas comerciales/industriales de las tres.

Para orgullo nuestro, hay otros tantos árboles nativos cuya actividad insecticida y repelente se ha estudiado y comprobado. Sin duda, el mamey gana la competencia, ya que se ha comprobado que todas las partes del mamey ejercen una enérgica actividad insecticida sobre el mosquito Aedes Aegypti. Además del mamey, en Puerto Rico es tradicional sembrar árboles de malagueta (Pimenta dioica) cerca de la casa, ya que las hojas mismas nos sirven de medicina y, a la vez, mantienen a la raya esos mosquitos.  A través de las antillas menores, se siembran árboles de guanábano y corazón (Annona muricata y Annona reticulata) con el mismo fin de repeler y alejar mosquitos.

Entre las plantas herbáceas que podemos sembrar están la citronela (Cymbopogon nardus) crece como un limoncillo o zorra de limón) y el limoncillo (Cymbopogon citratus). Con estas dos plantas se pueden hacer repelentes caseros usando el aceite de coco como base. Y con los aceites esenciales de la citronela, el limoncillo, la menta, el geranio oloroso y la malagueta, podemos hacer repelentes tan efectivos como los comerciales a base de venenos.

Una fórmula que me gusta personalmente es: echar hasta ¾ partes de un frasco con atomizador de un aceite liviano (aceite de semilla de uva es excelente), con un poco de agua maravilla y lo que queda de espacio en el frasco de aceite esencial de limoncillo y menta, o de citronela y menta, o de geranio. 

Finalmente, hay ciertos repelentes que se pueden consumir como teses.  Estos trabajan desde adentro para “aromatizar” el ambiente y desalentar los mosquitos de chuparte la sangre. El consumo de azufre (siempre de fuentes vegetales) es un repelente de mosquitos muy efectivo. Tres fuentes excelentes del azufre vegetal son las hojas del anamú (Petiveria alliacea), la cebolla y el ajo crudos.  Personalmente, me gusta hervir las hojas de anamú con rajas de canela luego de dejar remojar y ablandarse la canela en agua varias horas. La canela le da dulzor y pique al té y las dos ejercen otros efectos medicinales muy deseables. El ajo lo incorporo en mis pestos y salsas. La cebolla, en mis ensaladas.  

María Benedetti es educadora etnobotánica y directora de BotaniCultura. Ver su página: www.botanicultura.com.      

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