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Etapas de desarrollo

Fomenta una identidad positiva en los niños y jóvenes

A pesar de que no existe un manual acerca de cómo ser padres y madres, sí existen guías para la crianza de los niños de manera que desarrollen una identidad saludable

  • Por Ashley Ann Rosa
  • 10 SEP. 2017 - 5:38 PM
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Aunque la niñez es una etapa prematura para elegir una ocupación, es beneficioso que se le permita a los niños considerar todas las posibilidades que le parezcan interesantes. (Shutterstock)
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Nota de la editora: Hoy, con el tema identidad positiva, culmina la serie que -por ocho domingos- publicamos en la edición impresa y en línea de Por Dentro. Los artículos realizados por miembros de la Asociación de Psicología de Puerto Rico presentaron las bases esenciales para el sano desarrollo de niños y jóvenes según las establece el Instituto Search –organización que utiliza investigaciones en ciencias sociales para entender las vidas, las creencias y los valores de los jóvenes. Para que tengas la oportunidad de repasar algunos de los temas, aquí están los enlaces: apoyo, fortalecimiento, límites y expectativas, uso constructivo del tiempo, compromiso con el aprendizaje, valores positivos y capacidad social

A pesar de que no existe un manual acerca de cómo ser padres y madres, sí existen guías para la crianza de los niños de manera que desarrollen una identidad saludable. El desarrollo de una identidad saludable se refiere a la conciencia o creencia que tiene una persona de sí misma. Durante las primeras etapas de desarrollo, los niños  “vislumbran una identidad tentativa cuando la ven reflejada en los ojos del ser querido” (Papalia, 2012). De ahí la identificación con su padre, madre o cuidador. Por esto, los padres o cuidadores tienen la oportunidad de aportar significativamente a la construcción de una identidad positiva en sus niños.
El Search Institute (2006) identificó tres elementos fundamentales para el desarrollo de una identidad positiva. El primero es el poder personal. Mientras los niños van creciendo y conociéndose a sí mismos, comienzan a comprender el control que tienen sobre sus propias vidas. Ese empoderamiento va surgiendo en la medida que se presenten oportunidades en las que puedan dar su opinión. Tomar decisiones básicas tales como elegir su ropa o seleccionar dónde quieren ir a comer, les permite ir entendiendo que ellos, y no solamente sus cuidadores, tienen control de su vida. Así, cuando llegue el momento de tomar decisiones importantes, lo verán como algo natural. 
Por ejemplo, aunque la niñez es una etapa prematura para elegir una ocupación, es beneficioso que se le permita a los niños considerar todas las posibilidades que le parezcan interesantes. Acceder a que se involucren en actividades de su agrado, e, incluso, en tareas y quehaceres del hogar, va despertando un sentido de laboriosidad. No solamente les harán sentirse útiles e incluidos en sus familias o núcleos primarios de apoyo, sino que le ayudarán a entender que no existe tal cosa como ocupaciones exclusivas para un género en específico, que tienen la oportunidad de elegir aquello que quieren llegar a ser.
Por otro lado, el carácter de una persona se asocia con los valores inculcados. Estos se relacionan, a su vez, con la sana convivencia en sociedad y promueven relaciones humanas más armoniosas. La adquisición de los valores comienza en el hogar. Los padres y madres deben fomentar en sus hijos los valores importantes para la vida como podrían ser: respeto, equidad, justicia, honestidad, entre otros. Ello contribuirá a sentar las bases para que los niños puedan asumir su poder personal. 
La autoestima también es un elemento fundamental del desarrollo. Una buena manera de fortalecerla es proveyéndoles la atención y el tiempo de calidad que tus hijos necesitan. Compartir con ellos  no solamente fortalece el vínculo emocional sino que permite que los niños afirmen sus pensamientos de amor y pertenencia a sus núcleos familiares. De lo contrario, pueden llegar a sentirse rechazados, poco importantes y no merecedores del tiempo de sus padres. Para fortalecer la autoestima, destaca el valor de los niños como seres humanos, independientemente del género, color de piel, nacionalidad, diversidad funcional u orientación sexual.
La sexualidad juega un papel importante en el desarrollo de la identidad positiva y la autoestima. Este aspecto no solo incluye lo biológico e íntimo, sino también la manera en cómo nos relacionamos con los demás y cómo estos nos perciben. Permite que tus hijos desarrollen la confianza de hacer preguntas y compartir sus inquietudes respecto a la sexualidad. Déjales saber que, a pesar de que es una parte de nues tras vidas que requiere que vayan aprendiendo conforme ganan madurez, no es antinatural o mala.
De otra parte, el sentido de propósito se convierte en otro elemento fundamental del desarrollo que se logra a través de la identificación con los valores, los cuales sirven de motivación e impulsan a buscar maneras de cumplir con el propósito de vida. Toda persona tiene la capacidad de aportar a la sociedad, ya sea con su tiempo, habilidades, destrezas, conocimientos, ideas, recursos, entre otros. Es importante que los padres y cuidadores refuercen esa idea, fomentando en sus hijos la importancia del sentido de propósito o significado de vida. Esto se puede lograr a través de la búsqueda de una profesión u ocupación que sea afín a sus intereses y valores en alguna actividad que se traduzca en una contribución a otras personas y/o a la sociedad, en el voluntariado o servicio, en el desarrollo espiritual, entre otros.  
Como resultado de trabajar estos elementos, los niños  podrán tener una visión positiva de su futuro. Esto, como resultado del apoyo de los padres y cuidadores en ayudarles a identificar y conocer sus habilidades, planificar las acciones para alcanzar metas deseadas, comprender que los problemas generalmente tienen solución, entender que equivocarse es parte del aprendizaje en la vida, reconocer que somos responsables de las consecuencias de nuestras acciones y decisiones y recordar que cuentan con una red de apoyo: su familia y amistades. En la búsqueda de una identidad positiva, lo más importante es tener presente que es un proceso continuo, que ocurre desde temprana edad y  que se extiende a lo largo de la vida, conforme vamos adquiriendo experiencias y madurando gracias al apoyo de los padres, cuidadores y de otros. 
La autora es miembro de la Asociación de Psicología de Puerto Rico. 

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