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Comer lento y temprabo es más saludable

No comer dos horas antes de dormir es beneficioso

Comer rápido se ha asociado anteriormente con desequilibrios de glucosa y resistencia a la insulina

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  • 06 ABR. 2018 - 01:45 AM
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Dejar de comer al menos dos horas antes de ir a dormir, y no comer cuando no se tiene hambre sí ayuda a bajar de peso. (Shutterstock)
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Bajar la velocidad del ritmo con el que usted mastica sus alimentos, dejar de comer al menos dos horas antes de ir a dormir, y no comer cuando no se tiene hambre sí ayuda a bajar de peso.

Esas son las conclusiones de un estudio realizado por la Universidad de Ciencias Médicas Kyushu, en Fukuoka, Japón. Los resultados se publicaron en la revista BMJ Open.

Para ello, Haruhisa Fukuda, coordinador de la investigación, revisó análisis médicos de 60,000 personas que acudieron a citas nutricionales entre el 2008 y el 2013.

La información revisada incluía no solo el programa nutricional de la persona, sino también su índice de masa corporal (relación entre tamaño y peso utilizada para determinar si una persona tiene sobrepeso u obesidad), medición de la circunferencia de cintura (para determinar si el paciente tenía obesidad abdominal), y exámenes de sangre, orina y función del hígado.

En las sesiones, a los participantes se les preguntaba acerca de su estilo de vida, como su comportamiento a la hora de comer, dormir y su consumo de bebidas alcohólicas y tabaco.

Dentro de los hábitos a la hora de comer, se les preguntaba a qué velocidad masticaban, y si comían algo dos horas o menos antes de ir a dormir, si comían cuando no tenían hambre y si se saltaban el desayuno.

Al inicio del estudio, 22,070 personas comían muy rápido habitualmente, 33,455 ingerían sus bocados a una velocidad moderada y 4,192 decían alargar cada bocado.

Este último grupo tendía a menor sobrepeso, pero también mostraba un estilo de vida más saludable en otros aspectos, como ingerir más frutas y verduras y menos frituras, y hacer más actividad física.

Fukuda vio que las personas que ingerían de forma lenta los alimentos tenían un riesgo un 42% menor de sufrir sobrepeso que quienes comían rápido.

¿A qué se debe? Comer rápido se ha asociado anteriormente con desequilibrios de glucosa y resistencia a la insulina.

Esto puede darse porque a quienes comen más rápido les toma más tiempo sentirse satisfechos y comen más de lo que deberían. En tanto, quienes se alimentan despacio hacen que el cerebro reciba a un ritmo más adecuado que ya tienen la suficiente cantidad de nutrientes y por ello no 

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