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Valioso el contacto físico

Parejas que se besan, abrazan y acarician alcanzan mayor bienestar

Estudios científicos confirman valor del contacto físico para bajar niveles de estrés, subir la energía y tener emociones positivas a lo largo del día

  • Por Irene Rodríguez, La Nación / GDA
  • 03 ABR. 2018 - 12:07 PM
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Las manifestaciones de afecto entre las parejas pueden marcar una gran diferencia para alcanzar el bienestar de quienes integran la relación. (Shutterstock).
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Un abrazo, un tierno beso en la mejilla o en la frente, caminar de la mano, una suave caricia en la cara, un masaje al final del día...

Estas manifestaciones de afecto entre las parejas que muchas veces no van acompañadas de palabras ni tienen como propósito el coito, pueden marcar una gran diferencia para alcanzar el bienestar de quienes integran la relación.

La científica de padre suizo y madre costarricense Anik Debrot investiga este contacto físico entre las parejas desde hace ya varios años. Sus pesquisas denotan que estas caricias mejoran la salud mental y emocional de ambos miembros.

Los resultados, además, se ven por igual en hombres y mujeres, sin importar cuánto tiempo lleven juntos.

"Las personas se sienten más entendidas, con más seguridad, sus sentimientos positivos son mayores y, los negativos, menores", explicó la científica.

Debrot estuvo en Costa Rica para participar del TEDx Pura Vida 2018, que se llevó a cabo el 15 de marzo pasado en el Teatro Nacional. La Nación conversó con ella después de su participación y analizó algunas de sus publicaciones científicas en donde se aborda este tema.

"La tecnología acorta distancias con nuestros seres queridos, pero no podemos consolar por teléfono a un bebé que llora, no podemos hacer una propuesta matrimonial por mensaje de voz al teléfono, ni asistir al funeral del abuelo a través de videoconferencia. No es lo mismo", enfatizó durante su ponencia la especialista en Psicología de la Universidad de Lausana, Suiza.

"Hay algo llamado teoría de base social que establece que el ser humano evoluciona para tener gente cerca. El cerebro funciona mejor cuando tenemos a otras personas cerca. Y usualmente a la persona que más tenemos cerca y a quien más tocamos es a nuestra pareja", detalló Debrot minutos después a La Nación.

Cuando esa experta comenzó a estudiar todo esto, le llamó la atención ver que algunas líneas de investigación exploraban cómo el contacto físico ayudaba a mitigar el dolor en el organismo, pero no analizaban cómo influían estas caricias en la salud mental o en las emociones de quienes conforman una pareja.

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