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Iniciativas

Niños y jóvenes, ejemplos de esperanza

Estos nos enseñan la ruta para una vida más saludable con un enfoque integral, práctico y realista. Entérate y comparte estas cuatro iniciativas

  • Por Shakira Vargas y Josefina Barceló
  • 25 MAR. 2018 - 10:00 AM
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Dibujo realizado por la estudiante Danieliz Pacheco Rivera, de 11 años, ganador del concurso “El Agua es Vida”. (Suministrada)
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Mosquitos como inspiración

Por Shakira Vargas Rodríguez / shakira.vargas@gfrmedia.com

Hay experiencias que dejan mucho aprendizaje, como lo fue el caso del azote del huracán María por Puerto Rico, que dejó al descubierto diversas problemáticas y ha propiciado otras que atañen con la salud. También ha servido de inspiración y para crear consciencia en los más pequeños, como en este caso.

De su inventiva nació el libreto, la escenografía, los personajes, el vestuario y la coreografía para darle vida a la obra “The Last Mosquito”, que busca educar y fomentar sobre la prevención de enfermedades por picadas de mosquitos.

Aproximadamente, 25 estudiantes talentosos de la Escuela Carlos Escobar López y la Escuela Belén Blanco de Cequeira de Loíza, quienes forman parte del Programa de Desarrollo de Liderazgo Talent Search de ASPIRA, pusieron de manifiesto su liderazgo y compromiso de responsabilidad social para plasmar la problemática existente de enfermedades provocada por vectores a través de esta pieza tipo musical hecha por ellos en su totalidad. 

Con una duración de 25 minutos, personajes como Zika, Dengue Chikungunya y el Huracán María, entre otros, interactúan a la vez que bailan, para lograr una propuesta amena, divertida y diferente, que ya ha tenido la oportunidad de presentarse en comunidades de diversos municipios.

“En Loíza, luego del huracán María hemos visto una problemática de que se encontraron aguas estancadas. Además de que Loíza consta de muchos manglares, lo que aumenta la población de mosquitos, por lo que quisimos llevar este mensaje. 

Asimismo, en años anteriores, hemos visto en Puerto Rico el auge de enfermedades producidas por la picada de mosquito. Quisimos crear esta propuesta y esta obra para concientizar mayormente a que las personas se protejan y protejan su salud”, dijo la estudiante de duodécimo grado Damara Navarro Quiñones, quien dirige la obra, además de haber escrito el libreto y creado los personajes, en conjunto con la subdirectora Doris Díaz.

La edad de los integrantes del elenco comienza desde los 11 años, por lo que Damara ha podido compenetrarse muy bien con ellos y les ha servido de mentora en todo el proceso. “Me veo como una facilitadora que puedo manejar bien a los estudiantes porque en cuanto a las edades, como no son muchos años de por medio, estos me ven como un medio que los puede entender y habla su ‘mismo lenguaje’”, contó la joven 17 años, quien cursará estudios en microbiología al finalizar en mayo su cuarto año. 

Entre las experiencias que han tenido, se presentaron recientemente en el Pabellón Recargáte con MMM en Plaza Las Américas. “Pusimos a bailar a los viejitos, fue una experiencia spectacular. Aunque sean personas mayores, ellos son como nosotros. Se movieron, bailaron. Fue una experiencia única y especial”, manifestó Damara. 

Contar con el apoyo y asesoría del entomólogo Manuel Lluberas, así como de ASPIRA ha sido fundamental para lograr ejecutar esta iniciativa, que fue auspiciasda por el Programa Comunitario de Control de Mosquitos, el Fondo Amanece de la Fundación Hispanic Federation con el apoyo de Jennifer López y Álex Rodríguez, y la International Youth Federation, que coauspicia el proyecto. 

“Nuestro interés es promover el liderazgo en estos jóvenes, que creen responsabilidad social, que se interesen por las situaciones que aquejen a su comunidad porque temenos que con esto cumplimos con la misión de ASPIRA, que es cumplir con el desarrollo integral del entorno, que es educar y transformar, y a través de esta obra lo están logrando. Queremos seguir expandiendo el movimiento de educar a toda la población de Puerto Rico”, indicó María del Pilar Carrillo, coordinadora de servicio en escuelas intermedia y superior, y quien además coordina la Federación de Clubes de ASPIRA.

Se vislumbra que este, como proyecto único y especial creado en su totalidad por los estudiantes, se presente en espacios en el exterior. Además, ha tenido un impacto en la comunidad, pues han visitado residencias de Loíza repartiendo repelentes de mosquitos, mosquiteros, entre otras cosas, así como orientación para combatir la población de mosquitos. 

“Este proyecto me ha hecho feliz y lo veo llegar fuera Puerto Rico, tocando otras partes del mundo, otras comunidades, para que personas de diferentes lugares vean que en cada lugar hay una iniciativa y que nos preocupamos por la salud del mundo”, finalizó Damara.

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Relevo por la vida

Por Josefina Barceló Jiménez / josefina.barcelo@gfrmedia.com

Más de 1,200 jóvenes, entre las edades de 15 a 23 años, de 20 colegios del área metropolitana y estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPR-RP), están participando desde ayer, hasta hoy, en el 10mo. Aniversario de Relevo por la Vida Estudiantil. 

Jorge Jorge Torres, de 19 años de edad y presidente de este evento, explicó que los estudiantes llegaron ayer al mediodía, al Coliseo Roberto Clemente, en Hato Rey, para la actividad de Relevo por la Vida Estudiantil.

“Vamos a estar aquí en el Coliseo hasta las 6:00 de la mañana del domingo (de hoy). Son 18 horas que vamos a estar unidos en solidaridad, para declararle la lucha al cáncer y celebrar la vida”, recalcó Jorge.

Durante el evento, los jóvenes se dividen en unos 42 equipos, y todo el tiempo, desde las 6:00 de la tarde de ayer hasta las 6:00 de la mañana de hoy, va a haber uno o más representantes de cada grupo caminando en la pista. “Uno camina ciertas horas y alguien de su grupo lo releva. Es un  relevo de 12 horas consecutivas, lo que significa que, mientras el cáncer no descanse, nosotros los jóvenes, tampoco lo haremos”, sostuvo el presidente de la actividad. 

Contó Jorge que, durante el año, el grupo organizador del evento, visita escuelas para que los estudiantes  conozcan los programas y servicios que ofrece la Sociedad Americana Contra el Cáncer y se unan a Relevo por la Vida Estudiantil.

“Les explicamos, cómo ellos como jóvenes, pueden ayudar para que esos servicios y programas continúen gratuitamente cómo han sido hasta ahora”, señaló. 

Relevo por la Vida Estudiantil comenzó hace 10 años por iniciativa de un grupo de jóvenes universitarios. “Yo me uní hace cinco años, cuando estaba en escuela superior, en la Academia San Jorge. Ahora estoy en la UPR- RP estudiando Comunicaciones y presido este evento”, manifestó Jorge, quien dijo que se motivó a apoyar este evento pues él perdió a su abuelo Ángel Torres por causa del cáncer en la piel y a su tía Lizette Torres, por cáncer de seno. 

“Este es un evento de celebración a la vida, por lo que no hablamos de que es de recaudación de fondos”, aunque, aclaró, sí se recauda dinero.

“Cada equipo que se inscribe en Relevo por la Vida Estudiantil tiene una meta sugerida de $1,650. Ese dinero se utiliza en sobre diez programas y servicios que ofrece la Sociedad Americana Contra el Cáncer. Esos programas van desde apoyo psicológico, económico y para investigaciones, entre otros”, detalló. 

Planteó Jorge que, a pesar del huracán María y las condiciones que quedaron los parques, fueron los mismos estudiantes de Puerto Rico los que dijeron que este evento tenía que hacerse, que la lucha contra el cáncer no podía detenerse.

“Fue ahí cuando se decidió que se iba a celebrar en el Coliseo Roberto Clemente, bajo techo. Esta es una demostración más de que los jóvenes, aun cuando estemos pasando por tiempos difíciles como los de ahora, no nos detendremos en la lucha contra el cáncer”,  puntualizó. 

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"El Corazón de Agua"

Por Shakira Vargas Rodríguez / shakira.vargas@gfrmedia.com

En cada gota una historia, una imagen que representa vida. La flora y la fauna se revisten teniendo como protagonista al recurso natural esencial para la vida de nuestro planeta: el agua.

Cada uno de estos elementos han sido ilustrados en un dibujo hecho con lápices y crayola por la estudiante de sexto grado Danieliz Pacheco Rivera de la Escuela Elemental de la Universidad de Puerto Rico, y quien resultó ser el ganador del concurso de dibujo “El Agua es Vida” para el cual fueron convocados estudiantes de grado elemental de toda la isla, como parte de la celebración del Día Mundial del Agua.

Con un corazón en representación de la vida y en esa búsqueda de crear consciencia sobre la importancia de cuidar el valioso recurso, la niña de 11 años puso de manifiesto su creatividad y talento en el dibujo titulado “El Corazón de Agua”, que fue sometido en representación de su escuela y elegido con la mayor cantidad de “likes” a través de la red social Facebook. 

“Al resultar ganadora me sentí muy feliz y emocionada. El arte me ha gustado, me ha impactado mucho. Mi maestro me ha enseñado, me ayudó en el desarrollo de ideas y las he hecho. El corazón representa la vida, que son los diferentes recursos, tales como: el mar, los animales, los seres vivos, nosotros y los cuerpos de agua. Si el agua o existiera no hubiese vida en el planeta. Es demasiado importante para los seres vivos”, aseguró Danieliz. 

Por su parte, el maestro de Artes Visuales Ángel Díaz, quien identificó a Danieliz para la creación del dibujo, expresó que aprovecha este tipo de convocatorias en las que los estudiantes se puedan expresar para les ayude en su desarrollo.  

“El arte es general es fundamental en la formación del ser humano. Es claro que en el trabajo realizado es de una manera positiva, pudo expresar lo que siente, lo que piensa. Estas iniciativas promueven que se expresen y dejan ver los sentimientos del niño, que se deben tomar en cuenta siempre porque tienen mucho que aportar”, manifesto Díaz, quien asegura que Danieliz tiene un potencial increíble, que es muy humilde, centrada y responsable. 

“Me gustaría seguir en el arte. Quisiera aprender cosas más complejas y convertirme en una artista como Picasso, Da Vinci, Van Gogh y Frida Kahlo”, dijo la niña de voz dulce, quien se siente muy agradecida. “Quiero agradecer a las personas que votaron por mí, al maestro Ángel y a todos los niños que compitieron que también son ganadores porque se expresaron sobre el valor y los beneficios del agua”, dijo. 

En el concurso, creado por la empresa puertorriqueña de dispensadores de agua, Quality Water Service, participaron 15 escuelas. 

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Danieliz Pacheco Rivera

Parque para una escuela

Por Josefina Barceló Jiménez / josefina.barcelo@gfrmedia.com

Justina Álvarez Zöbil, Natalia Díaz Clesse y Mia Potter, son tres estudiantes de octavo grado de Baldwin School de Puerto Rico, en Guaynabo. Ellas están realizando un proyecto comunitario en el que están impactando grandemente a una escuela pública de Puerto Rico, del pueblo de Río Grande. 

El proyecto de estas jóvenes forma parte de los requisitos que tienen que realizar los estudiantes de octavo en su colegio, para completar el grado. 

Belinda Santiago, coordinadora del Proyecto Comunitario de octavo y maestra de inglés explicó que los estudiantes, ya sea en grupo o individualmente, primero tienen que identificar un problema en su comunidad, investigarlo y diseñar una solución para el mismo.

Finalmente, tienen que ejecutarlo. “El propósito es estimular el compromiso de los alumnos con su comunidad inmediata”, sostuvo la educadora.  

Estas tres jóvenes seleccionaron para su proyecto ayudar a la Escuela Rosa Bernard, en el barrio el Ciénega Abajo de Río Grande, que cuenta con una población de 250 estudiantes de kinder a 5to grado. 

“A diferencia de muchas escuelas públicas del área Metro, ésta no había recibido apoyo por parte de escuelas privadas, por lo que aún estaba en pleno proceso de recuperación, luego de haber sido impactada por el huracán María”, indicó Justina. 

Contó Mía que fue una amiga de la mamá de Justina quien informó sobre las necesidades que había en esa escuela de Río Grande.  “Dijo que el plantel escolar no tenía luz y había sufrido varios daños, entre ellos, la verja se había roto y los estudiantes, por seguridad, no podían salir al patio a la hora de recreo. Además, señaló, que este plantel nunca había tenido un parque de juegos para sus niños”, detalló Mía. 

 “Eso nos conmovió. El juego es muy importante y un área recreativa es un espacio que promueve la interacción social de los niños y su desarrollo motor”, reconoció Natalia. 

Enseguida las tres estudiantes decidieron que ese iba a ser su proyecto, querían ayudar a esa escuela. Le escribieron a la directora del plantel, Gloria Vargas Paz, contándole sobre sus intenciones de ayudarlos y ella accedió.  

“Nombramos a nuestro proyecto ‘Playground 4 Kids Puerto Rico’ y, como grupo, nos llamamos Ludus, que en latín significa diversión y escuela elemental”, agregó Mía.  

Señaló Justina que dividieron el proyecto en tres partes. La primera, es construir un parque de juegos para los estudiantes de kindergarten; la segunda es limpiar los pisos exteriores de cemento y pintar en las paredes y veredas motivos recreativos, para transformar espacios en áreas de juego para los estudiantes mayores y la tercera, reparar las secciones dañadas de la verja. El costo de estas mejoras asciende a $10,750. 

“Hasta el momento, tenemos $8,000 para las primeras dos partes de nuestro proyecto. Unos $6,250 lo recolectamos en www.gofundme.com/playground-4-school-in-puerto-rico, y el otro dinero lo recibimos de donaciones de varias compañías como Puma Energy, MMM y Avanza Insurance, entre otras. Ahora nos falta el dinero para la verja, por lo que esperamos que más gente siga donando en Go Fund Me o quiera donar su trabajo o materiales. Toda ayuda es bienvenida”, recalcó Justina.

Aseguraron las estudiantes que están felices con el trabajo que están realizando. “Nos encanta trabajar en esto. Nuestra meta es poder realizar este proyecto lo antes posible pues en  escuela hay niños de educación especial y de otros grados, que sabemos que se van a beneficiar de los arreglos que hagamos. En la Escuela Rosa Bernard nos han recibido súper bien y la directora está muy contenta con el proyecto; hasta envió un e-mail de agradecimiento”, aseguró Natalia. 

Según la profesora Santiago, hacer este tipo de proyecto no les es fácil a los estudiantes. “Es mucha la coordinación. Tienen que hacer llamadas, mandar e-mails y muchas veces no reciben respuestas o la gente rechaza la ayuda. Realmente, es un proceso retante para los estudiantes. Al final lo que vemos es excelencia. Y lo más importante, nuestros estudiantes aprenden sobre empatía, colaboración y trabajo en grupo, entre otras destrezas que desarrollan liderato”, subrayó Santiago.

Otros estudiantes de octavo grado están realizando proyectos igualmente de encomiables. 
Entre estos, hay un grupo que tiene un proyecto ayudando a Humane Society Puerto Rico, están construyendo camitas para los perros. Hay otro ayudando a los Boys & Girls Club de Bayamón; están construyendo un jardín con artículos reciclados. Hay un estudiante haciendo un documental sobre el mal uso de los antibióticos; otro está haciendo un proyecto con el Observatorio de Arecibo y hay quienes están ayudando en orfanatorios, casa hogares para niños y para niñas. Cada grupo o estudiante realiza su proyecto según sus intereses particulares.

Por su parte, Cristina Castillo, coordinadora del Programa de Años Intermedio (PAI) de Baldwin School manifestó que el colegio implantó en los últimos cinco años, los tres programas ofrecidos por el Bachillerato Internacional (IB). “Es como un currículo de excelencia internacional. El proyecto comunitario de octavo grado, es parte de este programa”, concluyó. 

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Justina Álvarez Zöbil, Natalia Díaz Clesse y Mia Potter
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