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Superación

El magnífico ejemplo de Tamara

A sus 23 años y con diagnóstico de síndrome de Down, el tiempo ha probado que Tamara ha logrado mucho más de lo que su primer pediatra anticipó. Conoce su historia

Tamara es parte de los 17 jóvenes adultos con síndrome de Down que la Fundación de Síndrome Down logra ubicar cada año en diferentes puestos de trabajo. (teresa.canino@gfrmedia.com)
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Fue muy poca la esperanza que el pediatra le dio a Tamara Colón Torres. Tras evaluar a su hija, entonces una bebé recién diagnosticada con síndrome de Down, le afirmó: “Vas a tener una bebé toda la vida”. Ella ripostó que había visto a otros niños con la condición desenvolverse en las artes, los deportes y otras disciplinas e intereses. Pero el médico insistió. 

“Me dijo: 'Todos son iguales'. Para mí fue bien fuerte y bien duro ese momento”, recuerda la mamá de Tamara Díaz Colón. 

Corría la década de los noventa y no fue hasta que Colón buscó una segunda opinión que empezó a creer en todas las posibilidades que podría encontrar para que su hija tuviera una vida lo más plena posible. El nuevo pediatra le aseguró a la madre que Tamara llegaría hasta donde ella, como su guía, le permitiera.

Con esa certeza, acompañada de mucha determinación y valentía, la mujer comenzó a buscar recursos en la escuela donde entonces trabajaba, ya que es maestra. Así fue como llegó a la Fundación de Síndrome Down, donde  la familia consiguió apoyo y la bebé tomó sus primeras terapias y, eventualmente, clases de pintura y deporte adaptado.  

Han pasado 23 años desde aquella época de desconcierto. Y el tiempo ha probado que Tamara podía lograr mucho más de lo que su primer pediatra anticipó. Hace dos años, ella es parte de los 17 jóvenes adultos con síndrome de Down que la Fundación de Síndrome Down logra ubicar cada año en diferentes puestos de trabajo. 

Todos los lunes, miércoles y viernes, la joven se levanta temprano para llegar a cumplir con su responsabilidad en la Farmacia Reyes en Río Piedras. Allí se encarga de mantener en orden varios pasillos, rellenar las gondolas con mercancía y ofrecer a los clientes algún servicio que necesiten, además de recibirlos con mucha alegría. 

Para poder realizar el trabajo, Tamara contó la asistencia de una tutora asignada por el Programa de Rehabilitación Vocacional, que se aseguró de coordinar con el patrono las actividades que ella podía realizar bien y sin supervisión. 

“Realmente ha sido una satisfacción muy grande colaborar con la Fundación y las personas que atiende”, comentó Julissa Reyes, propietaria de la farmacia donde Tamara obtuvo su primera oportunidad laboral formal.

Para la Fundación de Síndrome Down contar con patronos dispuestos a emplear a los jóvenes con la condición es vital para cumplir con la meta de lograr su integración a la sociedad.

“En la práctica, la funcionalidad de ellos es amplia”, aseguró Cenia Mercado Santana, directora ejecutiva de la entidad fundada hace 29 años. 

Destacó que la probabilidad de lograr un puesto de trabajo depende del historial de cada persona, pero también influye mucho en el resultado de la búsqueda el entendimiento de los patronos sobre la condición. Detalló que todavía hay quien piensa que al cumplir los 21 años se acaban las oportunidades para estos adultos.  

“Tamara es un magnífico ejemplo  de que eso no es cierto. Tenemos otros  70 paticipantes del programa (de empleo sostenido) que también son ejemplo de eso”, dijo la funcionaria. 

Aclaró que la propuesta de la fundación a los patronos no es que ofrezcan trabajo por lástima sino educarlos para que puedan reconocer el valor que añaden los empleados al taller de trabajo. Igualmente importante es fomentar y mantener las destrezas de vida independiente de estos adultos cuya expectativa de vida ronda en los 60 años.

"Es importante mirar más allá de los estereotipos. Ellos realmente añaden valor a la empresa o al patrono que se de la oportunidad de trabajar con ellos.  No se está buscando un trato especial, se está buscando igualdad", destacó Mercado. 
Identificó como obstáculos a la falta de oportunidades el miedo a lo desconocido y  a la discapacidad en sí. Sin embargo, en los ambientes de trabajo los empleados con Síndrome Down  suelen ser muy bien recibidos  por sus pares  y logran realizar una buena labor. 

"Ella es súper chévere, alegre y trabajadora. Sigue lo que le dices”, aseguró Jesús Burgos, colega de Tamara.
La madre de  la empleada asegura que a menudo, cuando la lleva  o la recoge a la farmacia algún cliente la detiene para hacerle comentarios positivos. 

"Me dicen que tengo una hija muy  buena, que ella es maravillosa. Hay clientes a los que les  encanta venir porque ella siempre está alegre y dicen que con ella hablan", relató sobre su hija quien también pinta, juega tenis y baila bomba. 

Con orgullo, dijo que ha visto como puede cambiar el temperamento de las personas cuando llegan y se encuentran con el saludo que les ofrece Tamara, quien gracias a la experiencia de trabajo está más enfocada y feliz. 

Ser útil también es un orgullo para la joven. De acuerdo a su madre, ella dice que trabaja para viajar y el año pasado así lo hizo. Con el dinero que pudo ahorrar costeó los gastos de un crucero a Alaska. 

¿Cuál será su próximo destino? El tiempo dirá. Por el momento, Tamara está orgullosa de lucir su uniforme para reportarse a trabajar.

Tamara Díaz Colón es parte de los 17 jóvenes adultos con Síndrome Down que la Fundación de Síndrome Down logra ubicar cada año en diferentes puestos de trabajo. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Tamara Díaz Colón es parte de los 17 jóvenes adultos con Síndrome Down que la Fundación de Síndrome Down logra ubicar cada año en diferentes puestos de trabajo. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Todos los lunes, miércoles y viernes, la joven de 23 años se levanta temprano para llegar a cumplir con su responsabilidad en la Farmacia Reyes en Río Piedras. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Todos los lunes, miércoles y viernes, la joven de 23 años se levanta temprano para llegar a cumplir con su responsabilidad en la Farmacia Reyes en Río Piedras. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Allí se encarga de mantener en orden varios pasillos, rellenar las gondolas con mercancía y ofrecer a los clientes algún servicio que necesiten, además de recibirlos con mucha alegría. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Allí se encarga de mantener en orden varios pasillos, rellenar las gondolas con mercancía y ofrecer a los clientes algún servicio que necesiten, además de recibirlos con mucha alegría. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Para la Fundación de Síndrome Down, contar con patronos dispuestos a emplear a los jóvenes con la condición es vital para cumplir con la meta de lograr su integración a la sociedad. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Para la Fundación de Síndrome Down, contar con patronos dispuestos a emplear a los jóvenes con la condición es vital para cumplir con la meta de lograr su integración a la sociedad. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Uno de los principales obstáculos de la Fundación a la hora de buscarles empleo a los jóvenes es el miedo a lo desconocido y a la discapacidad en sí. En la foto, Tamara comparte con la propietaria de la farmacia Julissa Reyes. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Uno de los principales obstáculos de la Fundación a la hora de buscarles empleo a los jóvenes es el miedo a lo desconocido y a la discapacidad en sí. En la foto, Tamara comparte con la propietaria de la farmacia Julissa Reyes. (teresa.canino@gfrmedia.com)
"Me dicen que tengo una hija muy buena, que ella es maravillosa. Hay clientes a los que les encanta venir porque ella siempre está alegre y dicen que con ella hablan", relató su mamá Tamara Colón. (teresa.canino@gfrmedia.com)
"Me dicen que tengo una hija muy buena, que ella es maravillosa. Hay clientes a los que les encanta venir porque ella siempre está alegre y dicen que con ella hablan", relató su mamá Tamara Colón. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Además de trabajar en la Farmacia Reyes, Tamara pinta, juega tenis y baila bomba. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Además de trabajar en la Farmacia Reyes, Tamara pinta, juega tenis y baila bomba. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Su madre recuerda que el primer pediatra que la evaluó le dijo que iba a tener una bebé para toda la vida. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Su madre recuerda que el primer pediatra que la evaluó le dijo que iba a tener una bebé para toda la vida. (teresa.canino@gfrmedia.com)
La mujer buscó una segunda opinión, y otro pediatra le aseguró a la madre que Tamara llegaría hasta donde ella, como su guía, le permitiera. (teresa.canino@gfrmedia.com)
La mujer buscó una segunda opinión, y otro pediatra le aseguró a la madre que Tamara llegaría hasta donde ella, como su guía, le permitiera. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Con esa certeza, acompañada de mucha determinación y valentía, la mujer se armó de recursos y hoy Tamara dice que trabaja para viajar. El año pasado se costeó un viaje en crucero por Alaska. (teresa.canino@gfrmedia.com)
Con esa certeza, acompañada de mucha determinación y valentía, la mujer se armó de recursos y hoy Tamara dice que trabaja para viajar. El año pasado se costeó un viaje en crucero por Alaska. (teresa.canino@gfrmedia.com)
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